El Tío. Foto: Pablo AmankayBuscando imágenes actuales sobre las minas de Potosí (Bolivia) me enteré que los indígenas le rinden culto al Tío, considerado esposo de Pachamama (Madre Tierra) y dios protector de las minas. Cada día, al ingresar a los socavones, le piden protección y buena fortuna con el metal precioso. Como ofrenda le dejan hojas de coca, bebidas alcohólicas y cigarrillos. Durante su fiesta central, cada 1 de agosto, se le sacrifica muchas llamas.
En el blog "Bolivia Actual" encontré que los mineros "hacen una ceremonia con los ojos casi cerrados y sin mirar al Tío: le prenden un cigarrillo y le mojan los ojos con alcohol de 96º y luego de unas palabras se toman un sorbo del alcohol. Esperan que esto les ayude a encontrar la veta de mineral, pero no pueden ir a la iglesia porque las señales abandonan a los mineros".
Sabíamos que en tiempos coloniales Potosí era considerada "la puerta del infierno", pero esto es realmente sorprendente.





