14 jul 2009

PRIMERO REALISTAS Y DESPUÉS PATRIOTAS

Muchos oficiales criollos y mestizos del ejército realista decidieron unirse a la fuerzas independentistas en 1820 y 1821. De pronto descubrían su "amor a la patria" y desertaban de las tropas virreinales. Don José de San Martín los recibía con honores y los incorporaba a sus filas con el mismo rango militar que ostentaban. Aquí recordamos a los que llegaron a gobernar el país durante el convulsionado periodo del Primer Militarismo republicano. Los tres últimos fueron más autoritarios que muchos virreyes del Perú colonial.

JOSÉ DE LA MAR

Cuando el virrey La Serna abandonó Lima en julio de 1821 el general realista José de La Mar quedó resguardando la fortaleza del Real Felipe. El 19 de setiembre del mismo año decidió entregar el baluarte y se incorporó a las fuerzas de Protector don José de San Martín. En 1822 fue elegido jefe de una Junta Gubernativa, y en 1827 se convirtió en Presidente Constitucional del Perú.


AGUSTÍN GAMARRA
El realista Agustín Gamarra había peleado contra Mateo Pumacahua y Mariano Melgar en la famosa batalla de Umachiri (11 de marzo de 1815). Pero cuando don José de San Martín estaba en Huaura solicitó ser incorporado en sus filas (diciembre de 1820). Gamarra llegó a ser Presidente del Perú en dos oportunidades: 1829-1833 y 1839-1841.


ANDRÉS DE SANTA CRUZ

Santa Cruz fue coronel en la caballería realista hasta el 6 de diciembre de 1820, cuando en plena batalla de Cerro de Pasco se pasó al bando patriota. Llegó a ser Jefe del Consejo de Estado en 1826 y Protector de la Confederación Perú-Boliviana entre 1836 y 1839.


RAMÓN CASTILLA

Ramón Castilla peleó por los realistas en la batalla de Chacabuco, en Chile (1817). San Martín lo tomó prisionero y lo envió a Buenos Aires. De aquí escapó hacia Brasil, y después de una odisea llegó al Perú en 1820 para incoporarse al Ejército Unido Libertador. Gobernó en dos oportunidades: 1845-1851 y 1855-1862.

13 jul 2009

UN TESTIMONIO DE JOSÉ DE LA RIVA AGÜERO

Riva Agüero llegó a ser el primer Presidente del Perú (1823). Imagen: Caretas.

José de la Riva Agüero y Sánchez Boquete, marqués de Aulestia, fue uno de los pocos nobles limeños que abrazó la causa de la independencia. Al no haber alcanzado buenas posiciones burocráticas por ser un "criollo" o "español americano" se vinculó a los patriotas desde los tiempos del virrey Abascal. Él fue uno de los principales informantes que tenía don José de San Martín cuando llegó al Perú con su Ejército Unido de los Andes.

En una de las cartas escritas al libertador argentino, en 1820, Riva Agüero le informó sobre el grado de compromiso de los habitantes de Lima con los ideales independentistas (*):


"... los de la clase alta aunque desean la independencia no darán sin embargo ni un paso para lograrlo o secundarla, pues como tienen a sus padres empleados o son mayorazgos, o son hacendados, no se afanan mucho por mudar de existencia política, respecto a que viven con desahogo bajo el actual gobierno. Los de la clase media que son muchos no harán nada tampoco activamente hasta que no vengan los libertadores y les pongan las armas en la mano, su patrimonio solo sirve para regar noticias, copiar papeles de los independientes, formar proclamas etc, levantar muchas mentiras que incomodan al gobierno y nada más. Los de la clase baja que comprende este pueblo, para nada sirven ni son capaces de una revolución. En una palabra, no hay que esperar ningún movimiento que favorezca los del ejército protector de esta capital. Pues en ella reina la indolencia, una miseria, una flojedad, una insustancialidad, una falta absoluta de heroísmo, de virtud republicanas en general, que nadie resollará aunque vean subir al cadalso un centenar o dos de patriotas ..."

* Citado por Jorge Basadre en La Iniciación de la República (p. 46), y por Gustavo Montoya en La Independencia del Perú y el fantasma de la revolución (p. 61).

12 jul 2009

LA CIUDAD DE LIMA Y LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ

El virrey del Perú Fernando de Abascal (1806-1816) en una calle de Lima. Dibujo: Constantino Páucar.

En la Proclamación de la Independencia que hizo don José de San Martín (28-07-1821) dijo que nuestro país ya era libre "por la voluntad general de los pueblos". Lo curioso es que Lima, donde se hizo la ceremonia, era la ciudad que menos deseos había mostrado por romper con España.

Todas las instituciones políticas, comerciales y culturales de la Capital del Perú se mantuvieron como firmes defensoras de los derechos de la Corona española. Desde los tiempos de Túpac Amaru II habían financiado casi todas las campañas contrarevolucionarias de Sudamérica, y estaban orgullosos de eso. Para 1821, los criollos de Buenos Aires, Caracas, Bogotá, Quito y Santiago de Chile ya habían logrado romper con España, pero la aristocracia limeña seguía apostando por la continuidad del Virreinato.

Recién cuando las fuerzas lideradas por don José de San Martín entraron a Lima (julio de 1821), buena parte de sus habitantes se mostraron a favor de la independencia.

¿Por qué Lima fue la más realista de todas las capitales latinoamericanas? ¿Después del 28 de julio de 1821 sus pobladores colaboraron efectivamente por la independencia? ¿Hubo limeños que sobresalieron como líderes patriotas? ¿Qué peruanos mostraron mayor entrega a la causa independentista? A estas y otras cuestiones interesantes del proceso emancipatorio dedicaremos las entradas de la próxima semana.