10 may 2008

ERRORES EN EL EXAMEN DE NOMBRAMIENTO DOCENTE

Monumento a los defensores del Alto de la Alianza, en Tacna. Foto: Flickr


El Colegio de Profesores del Perú encargó a la Fundación Qatari hacer un análisis técnico de la prueba que preparó ESAN para el concurso de nombramiento docente. Hoy el diario El Comercio publicó las conclusiones. Entre estas, que hubo once preguntas defectuosas, una de ellas en la prueba de Historia del Perú. Como mencionamos en un post anterior, la pregunta sobre las consecuencias de la guerra con Chile no tiene respuesta correcta:

NINGUNA DE LAS ANTERIORES
"¿Cuál de las siguientes expresiones no es consecuencia de la Guerra con Chile? --interrogaba el problema 77 del nivel secundaria, área de ciencias sociales--. (a) La pérdida de Tarapacá, (b) La caída del crédito externo, (c) La entrega de guano a Chile, (d) La destrucción de centros culturales como San Marcos y la Biblioteca Nacional, y (e) La destrucción de nuestra escuadra". "Todas son consecuencias", indica el historiador Héctor López Martínez. Lo mismo concluyó el equipo de Qatari Perú.

Hay preguntas defectuosas en varias especialidades y el Ministerio de Educación aún no difunde el solucionario oficial. Debería publicarlo y reconocer que fue un error contratar a ESAN, y no volver a hacerlo.

8 may 2008

"LOS INCAS NO DESCIENDEN DE LOS TIAHUANACOS"

Vista del Lago Titicaca desde un recinto del apogeo imperial incaico. Isla del Sol, Bolivia. Foto: Flickr

El arqueólogo Joaquín Narváez nos envió su respuesta al historiador Juan Candela ampliando sus razones para rechazar "la teoría de Taipicala" sobre el origen de la etnia inca. El mismo Narváez sintetizó su posición de esta manera: "Resumiendo mi punto de vista diré que, efectivamente, a comienzos de la colonia existía el relato de que los Incas habían llegado al Cusco desde el Altiplano del Titicaca. Posiblemente esa haya sido la versión oficial del origen Inca. Pero eso no demuestra que sea cierto. Todo pudo ser un invento de las élites cusqueña para vincularse con un lugar de prestigio. En ese sentido, la información arqueológica y linguística muestra que los Incas no tienen un origen cultural directo en Tiahuanaco, no hay evidencias de una migración Tiahuanaco al Cusco, no hay ninguna evidencia que el aymara haya arribado al Altiplano desde Coquimbo, no hay evidencias de ninguna migración de gente de Coquimbo al Altiplano y no es cierto que hubo una gran sequía u otro cambio climático radical relacionados con el colapso Tiahuanaco.A continuación el texto completo de su respuesta a nuestro colega y amigo Juan Candela.

Respuesta a Juan Candela
Estimado Juan:


Estoy de acuerdo contigo de que la arqueología no puede ser la única fuente válida para la historia. Esta debe ser reconstruida a partir del cruce de información proveniente de diversas ciencias sociales. Eso lo dejé bien en claro en mi comentario anterior. Sin embargo, en el caso de las sociedades andinas que carecieron de escritura, y especialmente para las épocas más remotas, la arqueología se convierte en la fuente principal. Y no es que caiga en una especie de "arqueologocentrismo", es que, lamentablemente, es así. Y digo lamentablemente, pues muchos datos (como nombres de personajes, de lugares, fechas exactas, acontecimientos, etc.) se perdieron para siempre.

Yo no comparto el planteamiento del Dr. Espinoza no porque carezca de sustento en los documentos etnohistóricos, sino porque otro tipo de información (arqueológica, lingüística y paleoclimática) lo contradice.

El que no podamos determinar desde un comienzo cuales fueron todas las fuentes utilizadas por el Dr. Espinoza para construir su historia no es culpa mía, es de él, porque no citó ni una sola. Yo intenté ubicar al menos las principales. Y no creo que lo haya hecho mal, no tenté como dices. El único problema tal vez fue no incluir a Murua, pero lo haré a continuación. El relato es bastante largo, transcribo lo más pertinente:

"El principio de los Ingas no se puede saber cierto, por hacer tantos años, mas de que fabulosamente quieren deceir, que de una cueva o ventana en cierto edificio, en paraje de Cusco, que llaman Tampotoco, pozo o trono, e Pacaritambo salieron ocho hermanos Ingas, aunque dicen otros no mas de seis, y la major opinion y mas verdadera que en esto hay es la de ocho los cuatro varones que se llamaban el mayor Guana Cauri, el Segundo Cusco Huanca, el tercero Mango Capac, y el cuarto Tupa Ayarca ese; y las hermanas la mayor Tupa Vaco, la segunda Mama Coya, la tercera Curi Ocllo, la cuarta Ipabaco y que estos ocho hermanos juntos salieron de la dicha ventana a sus aventuras a buscar tierra, donde poder poblar…nombraron por principal del pueblo al hermano segundo Cusco Huanca, de cuya causa se nombro e llamo este asiento Cusco, como cosa principal y cabeza del reino, que antes se llamaba Acamama. Muerto este, que falleció en Curicancha, le sucedió el tercer hermano llamado el Gran Manco Capac…También cuentan algunos de estos Indios antiguos que de la gran laguna Titicaca, que esta en la provincia del Collao, vinieron hasta el sobredicho asiento o cueva de Pacaritambo unos indios e indias, todos hermanos llamados Cusco Huayna y Huana Cauri, muy gentiles hombres y valerosos y en gran manera belicosos, que traían las orejas horadadas, y en los agujeros puestos pedazos de oro, uno de los cuales fue este gran Manco Capac…" (Morua 1946: 6-7)

Por lo tanto, tenemos a Pizarro, Guaman Poma, Santa Cruz Pachacuti, Morua y Garcilazo, recogiendo la versión de un origen altiplánico de los Incas. Bernabé Cobo también afirma lo mismo, sin embargo su relato es tan parecido al de Morua que parece haberse basado en él. Además Cobo es el más tardío (su crónica es de 1,653) así que pudo tener la crónica de Morua como un fuente de consulta.

El punto aquí es que el hecho de que varios cronistas recogieran la historia de que los Incas salieron del Altiplano solo demuestra que esa versión existía a comienzos de la Colonia y que, tal vez, haya sido parte del relato oficial de la historia Inca. Pero eso no demuestra que los Incas hayan sido Tiahuanacos migrantes al Cusco ¿Y si la historiografía oficial Inca inventó eso con fines políticos?

Yo no afirmo que Cieza no diga de donde vino Cari. El lo dice claramente: "...que saliendo del valle de Coquimbo un capitán, que avía por nombre cari, allegó a donde agora es Chuquyto" (Cieza de León 1985: capítulo IV). Lo que cuestiono del planteamineto del Dr. Espinoza es que Cieza no dice en ningún momento que Cari haya sido aymara y que gracias a él esa lengua y pueblo se asentó en el Altiplano. Y no es que ahora cambié de opinión al momento de evaluar un dato etnohistórico. Es que, si Espinoza se basa en Cieza, me parece que es demasiado afirmar que los aymaras migraron desde Coquimbo.

Se puede decir con seguridad que en Coquimbo no se habla aymara, ni los documentos históricos mencionan que se hablara allí en algún momento, ni la toponimia del lugar registra nombres en aymara, sólo hay evidencias de que hubo una legua arawak en la zona (Browman 1994:241). Browman, basándose en datos linguisticos, históricos y arqueológicos, concluye que el Aymara existió en el Altiplano por lo menos un milenio antes de la conquista Inca y que Tiahuanaco, por lo tanto, fue un estado aymara (Browman 1994:247). ¿Porqué entonces debemos insistir en que los aymaras se movieron de Coquimbo al Altiplano y considerar eso como una verdad histórica demostrada? .

Qusiera a continuación contestar punto por punto tus cuestionamientos:

a) Si fuera cierto que Apotambo y Manco Capac escaparon de Tiahuanaco y se asentaron en el Cusco, necesariamente deberiamos tener evidencias de esa cultura allí ¿Existe alguna similitud cultural clara y evidente entre Inca y Tiahuanaco? No. Más allá de los parecidos que pudieran tener por ser ambas sociedades centroandinas, no hay nada que indique un antecedente Inca directo en Tiahuanaco. Eso de que Cusco y Tiahuanaco se parecen es falso. Te pongo ejemplos de diferencias arquitectónicas entre ambos sitios:

- Tiahuanaco tiene templetes semisubterráneos con cabezas clavas. Cusco no.
- Tiahuanaco tiene plataformas elevadas con escalinata frontal (Kalasasaya). Cusco no.
- Tianuanaco tiene pirámides (Akapana y Pumapunco). Cusco no.
- Tiahuanaco tiene portadas monolíticas (Portada del Sol y de La Luna). Cusco no.

Proasten y Nair (1997) analizaron comparativamente las arquitecturas Inca y Tahuanaco. No repetiré aquí sus planteamientos, aunque invito a leer su valioso trabajo. Su conclusión es que, hasta en los detalles de la albañilería, la arquitectura Inca es distinta a Tiahuanaco y que la primera no puede tener sus orígenes en la segunda.

La principal divinidad Tiahuanaco es la que está representada en la Portada del Sol, el llamado Dios de los Báculos. No existe ninguna muestra del arte Inca que tenga una representación siquiera lejanamente parecida al Dios de los Báculos. Ningún migrante pierde sus patrones culturales sea cual sean las circunstrancias. Y menos élites victoriosas que conquistan un nuevo espacio. Siempre se tiende a reproducir la cultura. Nada de eso se ve en el Cusco. La cultura Inca es un desarrollo inusitado en los Andes Centrales con una identidad cultural muy definida que no se parece a lo que existió previamente. En cambio los estudios arqueológicos hechos en el Altiplano demuestran continuidad histórica de los estilos alfareros sin cambios abruptos desde Tiahuanaco hasta la época Inca (Albarracín y Mathews 1990). No hay pues sustento de que hubiera invasión al Altiplano o migración del Altiplano hacia otra parte.

b) Repito lo dicho anteriormente, así se demostrara fehacientemente que Tiahuanaco fue abandonada abruptamente, eso no demostraría para nada una invasión aymara. Una revuelta popular al seno de la sociedad Tiahuanaco pudo causar el mismo efecto.

c) No expuse una "verdad" arqueológica sino un dato paleoclimático. Los mejores estudios paleoclimáticos en los Andes Centrales hasta el momento fueron hechos por Thompson et al (1985) en el glaciar Quelccaya en el Cusco. Son estudios muy bien sustentados y ampliamente citados. En su esquema, Thompson y su equipo definen con claridad que no exitió ninguna época húmeda entre 1,000 y 1,400. Al contrario, una época baja en humedad y sequía moderada se origina hacia el 1,160 d.C. acetuándose dramáticamente hacia el 1,250 d.C. (Thompson et al 1985:973). En lo personal no me gusta utilizar el clima como la causa principal o directa del cambio cultural. Creo que muchos otros factores deben ser tomados también en consideración. Las sociedades, especialmente las complejas, tienen muchas formas de contrarestar los efectos de una sequía aun esta sea prolongada. Pero si traje a colación los estudios plaeoclimáticos de Thompson fue debido a que, a diferencia de los dicho por Espinoza, muestran que cambios climáticos radicales más bien se produjeron mucho después del colapso Tiahuanaco.

Resumiendo mi punto de vista diré que, efectivamente, a comienzos de la colonia existía el relato de que los Incas habían llegado al Cusco desde el Altiplano del Titicaca. Posiblemente esa haya sido la versión oficial del origen Inca. Pero eso no demuestra que sea cierto. Todo pudo ser un invento de las élites cusqueña para vincularse con un lugar de prestigio. En ese sentido, la información arqueológica y linguistica muestra que los Incas no tienen un origen cultural directo en Tiahuanaco, no hay evidencias de una migración Tiahuanaco al Cusco, no hay ninguna evidencia que el aymara haya arribado al Altiplano desde Coquimbo, no hay evidencias de ninguna migración de gente de Coquimbo al Altiplano y no es cierto que hubo una gran sequía u otro cambio climático radical relacionados con el colapso Tiahuanaco.

Joaquín Narváez

Referencias bibliográficas:

Albarracín-Jordán, J. y J. Mathews
1990 Asentamientos Prehispánicos en el valle de Tiahuanaco. Producciones Cima. La Paz.

Browman, David L.
1994 Titicaca Basin Archaeolinguistics: Uru, Pukina, and Aymara AD 750-1450. World Archaeology Vol. 26 Nº 2 Communication and Language, pp. 235-251.

Cieza de León, Pedro
1985 La Crónica del Perú. Segunda Parte. PUCP. Lima.

Morua, Fray Martin de
1946 Los Origenes de los Incas. Crónica sobre el Antiguo Peru escrita en el año de 1590 por el Padre Mercedario Fray Martin de Morua. Estudio bio-bibliografico sobre el autor por Raul Porras Barrenechea. Los Pequenos Grandes Libros de la Historia Americana. Serie 1, Tomo XI. Lima.

Protzen, Jean-Pierre y Stella Nair
1997 Who Taught the Inca Stonemasons Their Skills? A Comparison of Tiahuanaco and Inca Cut-Stone Masonry. The Journal of the Society of Architectural Historians,Vol. 56, No. 2, pp. 146-167. Society of Architectural Historians

Thompson, L. G.; E. Mosley-Thompson, J. F. Bolzan y B. R. Koci
1985 A 1500-Year Record of Tropical Precipitation in Ice Cores from the Quelccaya Ice Cap, Peru. Science, New Series, Vol. 229, No. 4717, pp. 971-973.

7 may 2008

DEBATE SOBRE EL ORIGEN DE LOS INCAS

Mirador del Lago Titicaca, en Copacabana, Bolivia. Foto: Flickr


Continuando el debate sobre el verdadero origen de la etnia Inca, el historiador Juan Candela Alva escribió su respuesta al arqueólogo Joaquín Narváez Luna en su blog Crónicas del Perú. Narváez había expresados sus críticas a la famosa teoría de Waldemar Espinoza, que plantea que los incas descienden de los tiahuanacos que escaparon de Taipicala -cerca del Lago Titicaca- a fines del siglo XII o inicios del XIII. Ahora Candela manifiesta algunos argumentos a favor de la "teoría de Taipicala".


Sobre "la verdad" del origen de los Incas

Juan Candela Alva


En este post se comentan las críticas de J. Narvaez a la propuesta de Waldemar Espinoza sobre el origen Inca. Muchas de sus críticas se basan en supuestos y "creos" lo cual no es muy adecuado para un científico social que dice buscar "la verdad".

Sobre los estudios etnohistóricos cabe indicar que las crónicas no son las principales fuentes de la etno historia, sino dicha rama histórica hubiera existido antes del siglo XX; debemos tener claro que las crónicas nos permiten tener la visión occidental (o aculturada) del mundo andino, la cual debe ser analizada etnohistóricamente a través de la linguística, etnografía, antropología y obviamente la arqueología, pero esta última no debe arrogarse como la única capaz de llegar a la verdad.

J. Narvaez plantea que Waldemar Espinoza usa los mitos y leyendas de las crónicas para construir una narración ficticia sobre el origen de los Incas, según Narvaez dicha narración se construye simplemente a través de acumulación de datos inconexos. Bueno, plantear eso sin pruebas implica aceptar que Espinoza no utiliza el método etnohistórico y a mi me parece muy temerario plantearlo sin el sustento debido.

Continuando con las críticas al uso de fuentes por parte de Waldemar Espinoza , Narvaez parte su analisis de un "creo cuales fueron las fuentes" y ello no es lo más adecuado ( si se busca llegar a la verdad); se menciona como posibles fuentes a Cieza de León (Capitán Cari de Coquimbo), Huamán Poma (uso del nombre Accamama), Santa Cruz Pachacuti (Apo Tambo) y Pedro Pizarro. Bueno, hay que recordar que los cronistas mencionados no son los únicos que narran hehos relacionados con la teoría de Waldemar Espinoza (sobre el origen Inca en Tiahuanaco). Por ejemplo el Inca Garcilazo de la Vega nos da tres versiones sobre el origen Inca, en una de ellas nos cuenta que Manco Cápac vino de Tiwanaku (Pease:2007, pág. 36), y Martín de Murua menciona que los Incas llegaron a Accamama (Rostworosky: 2004, pág.20). Cabe destacar que los cronistas no deben ser creídos literalmente, sino desde la etnohistoria (ello implica una especialización). Al mencionar a los dos últimos cronistas lo hacemos para ver que no se debe tentar para conocer las fuentes de un autor, ello no es lo adecuado.

Sobre la información de Cieza de León (sobre Catari de Coquimbo) Narvaez pide que se mencione en la crónica de donde venía Catari; ahí se contradice, pues él pide que no se tome literalmente una crónica y cuando esta no trae información exacta no acepta una explicación etnohistórica como la de Waldemar Espinoza.

Narvez dice "ningún documento de por si narra la historia tal como la presenta el Dr. Espinoza". Bueno Sr. Narvaez eso es obvio, pues Waldemar Espinoza interpreta y no transcribe un documento como ústed lo afirmó. Lastimosamente en su obra "Los Incas" (1997), donde se narra el origen Inca en Tiahuanaco, Espinoza no coloca citas y quizá por ello ústed no cree en su explicación, pero de ahí a decir que se ha creado un nuevo mito me parece exagerado de su parte.

Ahora veamos las "pruebas verdaderas" de Narvaez (en comillas y en rojo) para negar la teoría de Espinoza:

a) "en Cusco no hay ningún lugar Tiahuanaco"Aquí debemos recordar que según la teoría de Waldemar Espinoza los incas fueron inmigrantes, es decir no tenían porque tener colonias en Cusco, pero si se busca una prueba material (escultura, cerámica) que relacione directamente a Manco Cápac con Tiahuanaco hay que traer a acotación lo propuesto por Bonavia (1991): " en la actualidad no tenemos la seguridad que una etnia utilizara un sólo estilo cerámico". Quizá por ello los arqueólogos no han hallado sus pruebas materiales. Para cerrar este punto debemos mencionar que Alan Kolata ha encontrado similitud entre la organización espacial de la ciudad de Tiahuanaco y Cusco, ello evidencia un tipo de relación entre ambas ciudades.

b) "que Max Uhle dijera que Tiahuanaco fue al parecer atacada de sorpresa no prueba nada."
En este punto debemos de precisar que Max Uhle no fue el único en plantear un fin abrupto de ciudad Tiahuanaco, ya en el siglo XVI Cieza de León había indicado que "sus construcciones estaban a medio hacer" (Kauffmann: 2002, pág 358); además Duccio Bonavia propone que el fenómeno Tiahuanaco terminó aparentemente de forma abrupta en el siglo XIII (Bonavia: 1991, pág. 338), estas aseveraciones van en contra del rechazo tajante de Narvaez a la apreciación de Max Uhle mencionada por Espinoza.

c) "se conoce que hubo una sequía muy severa en los Andes Centrales, pero esta ocurrió entre los años 1,245 y 1,310 d.C. (Thompson et al 1985) que no coincide con el colapso de Tiahuanaco y sus colonias que se dio mayormente entre 1,000 y 1,060 d.C."

La posición de Narvaez no es compartida por otros estudiosos, por ejemplo Paulsen propone que entre los años 1000 y 1400 se dieron condiciones húmedas en los Andes, lo que permitió el uso de tierras marginales en la agricultura (Bonavia:1991; pág. 443), en otras palabras no hubo las sequías mencionadas por Narváez, recién según Mercer y Palacios la sequía se hizo presente en los Andes alrededor del 1350 (Bonavia:1991; pág. 443). Bajo esos planteamientos ¿dónde queda "la verdad arqueológica" de Narvaez?.

Para cerrar este punto hay que precisar que el arqueólogo Makowsky si acepta el desarrollo de un paleo Niño alrededor del 1100 (Kolata ha demostrado las evidencias de ese hecho), el cual fue precedido de una serie de sequías; de dicho planteamiento se puede proponer que el colapso Tiahuanaco alrededor de 1060 coincide con las sequías del siglo XI, las cuales generaron una serie de movilizaciones humanas en los Andes (Rostworowsky: 2004; pág. 20) y por ende posibles invasiones como la de los aymaras sobre los tiahauanacos propuesta por Espinoza Soriano.

Luego de analizar "las verdades" que niegan la teoría de Waldemar Espinoza se puede llegar a la conclusión que la arqueología por sí misma no puede dar las respuestas totales sobre el pasado andino, debe interactuar con las demás ciencias sociales. Fuera del tema en cuestión los principales estudiosos de los Incas en Perú (Rostworosky, Espinoza) coinciden en que los Incas procedían de tierras alejadas del valle de Cusco .

BIBLIOGRAFÍA

BONAVIA, Duccio
"Perú hombre e historia. De los orígenes al siglo XV".Ediciones Edubanco.Lima. 1991

ESPINOZA, Waldemar
"Los Incas. Economía, sociedad y estado en la era del Tahuantinsuyo". Amaru Editores. Lima. 1997

KAUFFMMAN, Federico
"Historia y arte del Perú antiguo".Tomo 3. La República-Peisa. Lima.2002

MAKOWSKY, Krzysztof
"Primeras Civilizaciones". Enciclopedia Temática tomo IX.El Comercio. Lima 2004

PEASE, Franklin
"Los Incas"(cuarta edición). Pucp. Lima. 2007

ROSTWOROWSKY, María
"Los Incas". Enciclopedia Temática tomo I. El Comercio. Lima. 2004