27 ene 2008

GEOGLIFOS EN LAMBAYEQUE

El Águila de Oyotún. Foto: Lanacion.com.ar

Los de Nasca no son los únicos geoglifos impresionantes del Perú; el Águila de Oyotún y el Buho Mítico son dos gigantescas figuras ubicadas cerca de Zaña, en Lambayeque. Son muy antiguas, los especialistas ubican su construcción en 2000 años a.C. Es decir, pertenecen al periodo Formativo Inicial y son más antiguas que la Cultura Chavín. La primera vez que supe de las fuguras de Oyotún fue por el libro Perú Arqueológico de Federico Kauffmann Doig (Ed. Kompaktos, 1976). Hoy, el diario El Comercio publicó una imperdible crónica sobre estas misteriosas imágenes que por fin se difunden y son promocionados como parte de los circuitos turísticos del norte del Perú.

El Buho Mítico . Foto: Lanacion.com.ar

Ubicación del Águila y el Buho en el valle del río Zaña. Dibujo de Martín Lozada .

21 ene 2008

DESCUBREN FORTALEZA PERDIDA DE LOS INCAS

Se trata de la fortaleza de Manco Pata en Kimbiri, región del Cusco. Algunos especulan que serían los restos de la legendaria ciudadela perdida de Paititi. Tomamos esta interesante noticia del blog del Peruanista, publicado el último 16 de enero:

Foto: NatGeo

DESCUBREN FORTALEZA EN PERÚ - PODRÍA SER CIUDADELA DE PAITITÍ

National Geographic confirma hoy que una ciudadela presuntamente construida por la civilización del Tawantinsuyu ha sido descubierta en el sur de Perú.

Las estructuras halladas ocupan más de 40,000 metros cuadrados [430.000 pies cuadrados] y están ubicadas en Manco Pata, a 30 kilómetros al este del distrito de Kimbiri, en la región Cusco.

CIUDAD PERDIDA DE PAITITÍ

Guillermo Torres quien es alcalde de Kimbiri, asegura que el descubrimiento se trata de la ciudadela de Paitití. La leyenda del Paitití habla de una ciudad de piedra con estatuas de oro, construida por el ultimo Inca ocultándose de los invasores hispanos. Esta historia se basa en las crónicas que un misionero escribió en 1600 y cuyos archivos fueron descubiertos en el 2001.

Algunos estudiosos creen que esta noticia se trata de una estrategia publicitaria para captar visitantes. El hallazgo se ubica dentro de la región Cusco, la cual ha visto un crecimiento de la industria de turismo, debido a la elección de Machu Picchu como una de las nuevas maravillas del mundo. Sin embargo esta zona está conectada económica y geográficamente a las colindantes regiones de Ayacucho y Junín.

El descubrimiento es notable, pues los restos arquitectónicos contienen muros de piedras talladas y pulidas y muros de albañilería. Leer más en Peruanista.


Finos asientos de piedra. Foto: Andina

LOS DEFECTOS DE JULIO


Los defectos de Julio
Por José Borja E. 

Una máxima popular sostiene que nada ni nadie es perfecto y, valgan verdades, es una ley universal: “Vox Populi, Vox Dei”. Julio, entonces, no es perfecto, a pesar de que es halagado, idolatrado, festejado e, incluso, cada 28 se convierte en un dios llamado don José de San Martín.

La verdad es que Julio no me cae mal; sin embargo, redactaría mi carta de sentencia al averno si no desempolvo las figuras tenues y casi irreconocibles de decenas y centenas de “paisanos” de antaño que lucharon y dieron sus vidas para liberarse y liberarnos del dominio español; incluso, igual o más que Julio.

La Real Academia de la Lengua Española señala que “paisano” es “la persona que ha nacido en el mismo lugar que otra” y, en otra acepción, “la persona que vive y trabaja en el campo”; por lo tanto, en el proceso de independencia del dominio español participaron antes, con y después de Julio, miles de paisanos, compatriotas que lucharon, consiguieron triunfos y dieron su vida por un Perú libre. Pero el premio que recibieron fue el olvido y la difamación, la calumnia y el desdén, el menosprecio y el anonimato.

Sin negar su influencia, no fue el conocimiento enciclopedista e ilustrado de Rousseau y Montesquieau los que determinaron la independencia; fueron las insinuaciones rebeldes de Vizcardo, las clases de Rodríguez de Mendoza, las tertulias secretas del sastre limeño Miguel de Montiel y las grandes guerras contra los godos borbones que protagonizaron Zela, Crespo y Castillo, los hermanos Ángulo, Mariano Melgar y, para no ser mezquino e injusto, la decisiva intervención del ídolo del dictador Hugo Chávez, don Simón Bolívar y sus grandes generales, como Sucre, Córdoba y Lara.

Julio, lastimosamente, nos dejó escorias tradicionalistas, que lo ensalzaron a él y a San Martín, que, no negaremos, intentó liberarnos. Escorias son porque olvidaron o no quisieron recordar a las masas de indígenas, mestizos, mulatos, zambos y negros que lucharon por nuestra libertad y que fueron dirigidos por grandes patriotas injustamente criticados y olvidados por las plumas inicuas.

La independencia se consiguió con la sangre derramada de más de 28 héroes entre hombres y mujeres de todas las razas, como fueron José Gabriel Condorcanqui, Micaela Bastidas, Andrés Túpac Amaru, Gregoria Apaza, Túpac Katari, Bartolina Sisa, Diego Crisóbal Túpac Amaru, Manuela Tito Condori, Juan Santos Atahualpa, Mateo Asia, Rosa Arce, Tomasa Silvestre, Marcelino Carreño, María Parado de Bellido, las hermanas Toledo, Tomasa Tito Condemayta, Bernarda Tambowacso, María Esquivel, Catalina Huancachoque, Feliciana Sancho, Agustina Serna, Antonio Oblitas, Antonio Gatica y Cayetano Quiroz, entre muchos otros.

Nadie es perfecto, y tampoco lo es Julio; sin embargo, cada 28 de julio, millones de compatriotas, en el país y fuera de él, nos sentimos más peruanos e hijos del Sol que el día a día, compartiendo ese defecto de olvidar a los que se pretende olvidar sin reflexionar y analizar su gran esfuerzo divino de dar la vida y heredarnos un país libre e independiente de la tiranía hispánica-borbóna. Amen.