30 oct 2009

LA BATALLA DE SANGARARÁ

Túpac Amaru II. Dibujo: Germán Zecenarro.

La batalla de Sangarará

El 12 de noviembre de 1780 llegó al Cusco la noticia de la rebelión de Túpac Amaru II en Tungasuca. Inmediatamente los realistas organizaron un ejército de 2000 hombres al mando del corregidor de Quispicanchis Fernando de Cabrera. El batallón de indios fue encabezado por el cacique Pedro Sawaraura. El día 14 estas tropas enrumbaron al sur confiadas en una fácil victoria. No sabían que Túpac Amaru había salido de Tungasuca con 6000 hombres.

En la mañana del 17 de noviembre, cuando Cabrera pasaba por Urcos recibió una orden de la Junta de Guerra del Cusco: debía detenerse para esperar refuerzos. El corregidor desobedeció y avanzó a toda marcha llegando el mismo día a Sangarará. Ya era noche y los realistas acampaban en la plaza cuando se enteraron de la proximidad de las fuerzas tupacamaristas. El corregidor Cabrera ordenó atrincherarse en la Iglesia para resistir hasta que lleguen los refuerzos.

En la madrugada del 18 de noviembre de 1780 las fuerzas de Túpac Amaru II rodearon la plaza de Sangarará. El Inca ofreció respetar la vida de los realistas si se entregaban, pero Cabrera rechazó cualquier acuerdo que implique su rendición. Hubo mestizos que intentaron escapar de la iglesia, pero fueron acribillados por orden del corregidor.

Al rayar el alba una pedrada dirigida contra Túpac Amaru inició la sangrienta batalla. Lluvias de piedras y fuego graneado de fusilería caía sobre los combatientes de ambos bandos. Los sitiados ya llevaban la peor parte cuando estalló el polvorín que tenían en la iglesia. Se desplomaron el techo y una de las paredes. Un terrible incendio envolvió a muchos realistas causando gran mortandad en el templo. Entre los setecientos realistas caídos estaban el corregidor Cabrera, el gobernador Tiburcio Landa y el cacique Pedro Sawaraura. De los rebeldes murieron menos de veinte.

Al terminar la batalla el Inca respetó la vida de los prisioneros, mandó curar a los heridos y ordenó la reconstrucción de la iglesia de Sangarará. Continúa aquí >>


29 oct 2009

CACIQUES ENEMIGOS DE TÚPAC AMARU II

Mateo Pumacawa (1740-1815). Imagen: Diego (Picasa).

Caciques enemigos de Túpac Amaru II

Mateo Pumacawa, Pedro Sawaraura y Eugenio Sinanyuca fueron tres de los principales caciques que durante la rebelión de Túpac Amaru II demostraron fidelidad inquebrantable a la Corona española. Al igual que muchos indios nobles del Cusco y el Alto Perú recibieron cartas donde el cacique rebelde les explicaba los objetivos del levantamiento y les invocaba su adhesión. Pero prefirieron no arriesgarse y apostaron por la continuidad del régimen colonial donde poseían diversos privilegios.

Mateo García Pumacawa Chiwantito, cacique de Chinchero (en Urubamba), es el más famoso de ellos. Movilizó miles de indios de su provincia para auxiliar a los realistas en varios combates. Es muy recordada su participación en la defensa del Cusco en enero de 1781. En muchas ocasiones demostró implacable crueldad contra los rebeldes, llegando incluso a despeñar a sus mujeres e hijos como escarmiento. Por su decisiva contribución al triunfo de los españoles recibió elogios de las autoridades del Cusco y del virrey Jauregui; incluso se hizo acreedor de una pensión vitalicia autorizada por Carlos III. Recién en 1814, a los 74 años de edad, se unió a los independentistas, y pagó con su vida tal osadía. Los realistas lo decapitaron en 1815.

Plaza de Chinchero. Foto: Msanfel (Flickr).

Pedro Sawaraura, cacique de Oropesa (en Quispicanchis), fue uno de los primeros en unirse a las fuerzas coloniales y estuvo presente con un batallón de mil indios en la batalla de Sangarará (18-11-1780). Murió combatiendo aquel día.

Eugenio Sinanyuca, cacique de Yauri (en Canchis). Movilizó a sus indios al enterarse de la rebelión tupacamarista, pero fue derrotado y capturado a fines de 1780. Túpac Amaru II le respetó la vida, y Sinanyuca fingió pasarse a su bando. En la primera oportunidad que tuvo, huyó al Cusco logrando reunirse con los realistas.

Otros caciques fieles a España y enemigos mortales de Túpac Amaru II fueron: Diego Choquewanca (Azángaro), Nicolás Rosas (Anta), Manuel Chuquinga (Collao) y Antonio Eguiluz (Paruro). Continúa aquí >>


28 oct 2009

CACIQUES AMIGOS DE TÚPAC AMARU II

Busto de Tomasa Tito Condemayta en Sangarará. Fuente: Radio Marma.

Caciques amigos de Túpac Amaru II

Entre los caciques que apoyaron a Túpac Amaru II durante la gran rebelión de 1780 destacan dos en forma especial: Jacinto Inkillitupa y Tomasa Tito Condemayta. En la obra de Carlos Daniel Válcarcel "La Rebelión de Túpac Amaru" (Ed. Peisa: Lima, 1973) encontré importantes datos de estos valerosos jefes indígenas:

Jacinto Inkillitupa era cacique de la parroquia de Hospital en el Cusco. Representa a los caciques que colaboraron de forma subrepticia, con dinero, información o alimentos para los rebeldes. Los españoles apresaron a muchos de ellos llamándolos "inquinados y consentidores". Inkillitupa fue capturado al iniciarse el levantamiento, y lo más probable es que haya muerto en prisión.

Plaza de Armas de Acomayo, región Cusco. Foto: Hananpacha Quispe (Flickr).

Tomasa Tito Condemayta era cacica de Acos, en la provincia de Acomayo. Existen muchos testimonios de su participación directa en la rebelión, donde siempre mostró mucho valor y espíritu de lucha. Es muy recordada la victoria que junto a un batallón de mujeres logró en el histórico Puente de Pillpinto, sobre el río Apurímac, en la región Cusco. Esta heróica mujer murió junto a su Inca. Fue estrangulada en la Plaza de Armas del Cusco aquel 18 de mayo de 1781. Continúa aquí >>