26 oct 2009

LA MUERTE DEL CORREGIDOR ARRIAGA

Dibujo: Josué Maguiña.

La muerte del corregidor Arriaga

Desde la noche del sábado 4 de noviembre de 1780 el corregidor Antonio de Arriaga estaba encerrado y encadenado en una casa de Tungasuca, el cuartel general de Túpac Amaru II. Cuando preguntaba el motivo de su arresto le respondían que era una orden del rey Carlos III, pero no le mostraban ningún documento oficial. El día 8 le comunicaron que fue sentenciado a la horca por sus excesos en los repartos mercantiles y sus abusos en las cobranzas.

En la mañana del viernes 10 de noviembre una multitud mayoritariamente indígena acudió a la Plaza de Tungasuca. Aquí escucharon al pregonero del Inca anunciando la abolición de los corregimientos, repartos, mitas, alcabalas y aduanas. Gritos de júbilo retumbaron al son de pututos y tambores. Entonces el zambo Antonio Oblitas ahorcó al corregidor Arriaga que arrepentido de sus desmanes suplicó clemencia hasta sus últimos segundos de vida. Continúa aquí


24 oct 2009

TÚPAC AMARU II CONTRA LAS REFORMAS BORBÓNICAS

Túpac Amaru II (1738-1781). Imagen: Choque73 (Fotolog).

Túpac Amaru II contra las Reformas Borbónicas

La modernización española del siglo XVIII se financió, en gran parte, con un excesivo incremento de la presión fiscal en las colonias. Los reyes borbones implementaron muchas reformas para mejorar la administración de las colonias, poniendo énfasis en la recaudación de los impuestos.

Fue durante el reinado de Carlos III (1759-1788) cuando se implementó la mayor parte de las drásticas reformas fiscales que golpearon a diversos sectores del Virreinato del Perú. Cinco de ellas, las más resistidas por la población peruana, fueron:

1. El incremento de las alcabalas: del 2 al 4 por ciento en 1772, y del 4 al 6 por ciento en 1776.
2. La aplicación de alcabala a más productos: como el chuño y la coca, que antes estaban exonerados.
3. La creación de las aduanas internas: para revisar estrictamente la mercadería que se trasladaba por el interior del país.
4. Aumento de las tazas del tributo indígena: que los corregidores cobraban a todos los indíos de 18 a 50 años.
5. El empadronamiento de los mestizos: para aplicarles el cobro del tributo indígena.

Para asegurar su cumplimiento el rey Carlos III creó el cargo de Visitador General de la Real Hacienda, y para el Perú nombró al tristemente célebre José Antonio de Areche, quien llegó a Lima en 1777.

A pesar de la proliferación de las protestas y revueltas contra las medidas tributarias (como el motín de Arequipa de 1780), el Visitador Areche se mostró insensible ante al clamor popular. A costa del sufrimiento de muchos peruanos, entre 1778 y 1780 se elevaron considerablemente los ingresos del Virreinato y las remesas para la metrópoli.

En este contexto, Túpac Amaru II recogió los sentimientos de indignación y rebeldía de sus compatriotas de diversos orígenes étnicos y sociales, para preparar el levantamiento que pondría fin a tantas exacciones. Al tomar las armas, el 10 de noviembre de 1780, inmediatamente decretó la abolición de las alcabalas, las aduanas terrestres y los corregimientos. Continúa aquí >>


23 oct 2009

TÚPAC AMARU II CONTRA LAS MITAS MINERAS

José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II.
Imagen: Clickeclick (Deviantart).


Túpac Amaru II contra las mitas mineras

En 1777, José Gabriel Condorcanqui estuvo algunos meses en Lima defendiendo sus derechos de descendiente de Túpac Amaru I, que eran reclamados por la familia cusqueña Betancur. Por su biógrafo Carlos Daniel Valcárcel sabemos que se alojó en una casa de la cuadra 5 de jirón Huallaga, frente al Monasterio de la Concepción.

Túpac Amaru II aprovechó este viaje para gestionar ante las autoridades de Lima la exoneración de la mita minera para sus paisanos del corregimiento de Canas y Canchis (Tinta, Cusco). Desde tiempos del virrey Francisco de Toledo los indios de 18 a 50 años eran obligados a trabajar por turnos en las lejanas minas de Potosí, en el Alto Perú (atual Bolivia). Padecían cruel explotación, enfermedades y muerte.

Como parte de sus gestiones el cacique le escribió al recién llegado visitador Antonio de Areche, con la esperanza de obtener alivio para sus hermanos cusqueños. De la carta de diciembre de 1777 elegí tres fragmentos elocuentes:

1. "La distancia es un inconveniente gravísimo. Más de doscientas leguas de jornada de ida y otras tantas de vuelta ocupan gravemente la consideración de lástima".

2. "Despídense, o para morir o para no volver más a su patria, venden sus chozas y sus muebles ... cargan con sus mujeres y con sus hijos ... así entran en un camino de más de doscientas leguas de asperezas, de ríos, de cordillera y de puna".

3. "Los dueños quieren indios mitayos porque los tratan más como esclavos, porque los hacen trabajar excesivamente al rigor del castigo y porque les pagan menos".

Lamentablemente, ni el visitador Areche ni el virrey Jauregui ni la Real Audiencia hicieron algo para abolir estos trabajos forzados que, según Túpac Amaru II, ocasionaban que "los indios se mueran y las provincias se aniquilen". Continúa aquí >>