La batalla de Tarapacá fue la única victoria peruana en la campaña del sur de la Guerra con Chile. Ocurrió el 27 de noviembre de 1879 y para Chile fue un duro golpe, aunque no impidió su avance sobre suelo peruano. Aquella jornada el arequipeño Mariano de los Santos capturó el estandarte del Segundo de Línea, al que hace referencia la canción chilena del presente vídeo. El triunfo del Perú se debió en gran parte al arrojo del batallón Zepita dirigido por Andrés Avelino Cáceres. También luchó Francisco Bolognesi, quien aparece en este vídeo, pero en el cuadro que representa la posterior batalla de Arica.
7 sept 2007
3 sept 2007
LA CULTURA WARI
La cultura Wari
Hacia el siglo VII d.C. el pequeño señorío Huarpa de Ayacucho sintetizó los aportes culturales provenientes de Tiahuanaco (culto a Wiracocha) y Nasca (alfarería policromada) dando origen a un fenómeno cultural y político llamado Wari.
Wari fue un estado militarista y teocrático ayacuchano que se expandió a nivel pan-andino, convirtiéndose en el primer imperio del Perú. Su centro principal fue la ciudad de Viñaque (a 25 kilómetros de Huamanga), una impresionante urbe cuyo patrón arquitectónico fue seguido por las nuevas ciudades “cabeceras de región” que se construyeron durante su expansión cultural que llegó hasta Lambayeque y Cajamarca, por el norte, y Cusco y Moquegua, por el sur.
Algunos de sus centros administrativos fueron: Piquillaqta (Cusco), Cajamarquilla (Lima), Huarivilca (Junín) y Huiracochapampa (La Libertad). También tenemos restos arquitectónicos Wari en Coscopa (Arequipa), Cerro Baúl (Moquegua), Atarco (Ica), Pachacamac (Lima), Vilcashuaín (Ancash) y Marcahuamachuco (La Libertad). Los arqueólogos sostienen que con Wari se inicia una verdadera planificación urbana con grandes ciudades donde se prioriza las construcciones de carácter político-militar sobre las de índole religioso. Todas sus ciudades estuvieron interconectadas por un impresionante red vial, el Capac Ñan, la que más tarde fue reutilizada y ampliada por el Imperio de los Incas.
Wari fue un estado militarista y teocrático ayacuchano que se expandió a nivel pan-andino, convirtiéndose en el primer imperio del Perú. Su centro principal fue la ciudad de Viñaque (a 25 kilómetros de Huamanga), una impresionante urbe cuyo patrón arquitectónico fue seguido por las nuevas ciudades “cabeceras de región” que se construyeron durante su expansión cultural que llegó hasta Lambayeque y Cajamarca, por el norte, y Cusco y Moquegua, por el sur.
Algunos de sus centros administrativos fueron: Piquillaqta (Cusco), Cajamarquilla (Lima), Huarivilca (Junín) y Huiracochapampa (La Libertad). También tenemos restos arquitectónicos Wari en Coscopa (Arequipa), Cerro Baúl (Moquegua), Atarco (Ica), Pachacamac (Lima), Vilcashuaín (Ancash) y Marcahuamachuco (La Libertad). Los arqueólogos sostienen que con Wari se inicia una verdadera planificación urbana con grandes ciudades donde se prioriza las construcciones de carácter político-militar sobre las de índole religioso. Todas sus ciudades estuvieron interconectadas por un impresionante red vial, el Capac Ñan, la que más tarde fue reutilizada y ampliada por el Imperio de los Incas.
2 sept 2007
EL CACIQUE HATUEY
CACIQUE HATUEY
Por: Javier Del Valle Ávila
Por: Javier Del Valle Ávila
Hatuey fue un Cacique de la Isla de Haití (Española) durante los primeros años de la Conquista, un tiempo antes de la salida de Diego Velásquez (Conquistador de Cuba) hacia Cuba, Hatuey partió con 400 guerreros de la Española hacia Cuba a advertir sobre el peligro de los Españoles y de lo que se debía de esperar de ellos.
Bartolomé de las Casas luego le atribuiría el siguiente discurso a Hatuey cuando este arribo en Cuba. Según de las Casas este trajo una canasta con joyas y oro la mostró y luego dijo:
"Este es el Dios que los Españoles adoran (refiriéndose al oro y las joyas). Por esto ellos pelearan y mataran; por esto nos perseguirán y por eso es que debemos lanzar esto al mar. Estos tiranos nos dicen que adoran a un Dios de paz e igualdad, y aun así, usurpan nuestras tierras y nos hacen esclavos. Ellos hablan del alma inmortal y de recompensas y castigos eternos si se hace mal y aun así roban nuestras pertenencias, seducen a nuestras mujeres y violan a nuestras hijas. Luego de eso incapaces de igualar nuestro valor, estos cobardes cubren sus cuerpos con hierro que nuestras armas no pueden traspasar..."
La mayoría de los nativos de Cuba no creyeron las historias de Hatuey y pocos se unieron a la rebelión o a los preparativos de la invasión que finalmente vino en 1511 cuando Velásquez finalmente llego a Cuba. Hatuey empleo la guerrilla para luchar en contra de los españoles. Luego de algunas victorias, los Españoles pudieron finalmente derrotarlo y capturarlo.
Hatuey, fue condenado a morir en la hoguera por los Españoles. Un sacerdote le pregunto si aceptaría a Jesús para entonces poder ir al cielo (y posiblemente ser ejecutado de otra forma que no fuera la Hoguera), ante eso Hatuey pregunto si había Españoles en el cielo, a lo que el sacerdote contesto que si y muchos, a esto Hatuey le contesto que el no quería saber nada de un Dios que permitía que seres tan crueles perpetuaran crímenes en su nombre.
Hatuey fue quemado en la hoguera.
La tradición dice que Hatuey fue quemado cerca de la ciudad que en el futuro se llamaría Bayamo cerca de en donde en 1868 ocurrió el Grito de Yara que lanzo la Primera Guerra de Independencia de Cuba.
Bartolomé de las Casas luego le atribuiría el siguiente discurso a Hatuey cuando este arribo en Cuba. Según de las Casas este trajo una canasta con joyas y oro la mostró y luego dijo:
"Este es el Dios que los Españoles adoran (refiriéndose al oro y las joyas). Por esto ellos pelearan y mataran; por esto nos perseguirán y por eso es que debemos lanzar esto al mar. Estos tiranos nos dicen que adoran a un Dios de paz e igualdad, y aun así, usurpan nuestras tierras y nos hacen esclavos. Ellos hablan del alma inmortal y de recompensas y castigos eternos si se hace mal y aun así roban nuestras pertenencias, seducen a nuestras mujeres y violan a nuestras hijas. Luego de eso incapaces de igualar nuestro valor, estos cobardes cubren sus cuerpos con hierro que nuestras armas no pueden traspasar..."
La mayoría de los nativos de Cuba no creyeron las historias de Hatuey y pocos se unieron a la rebelión o a los preparativos de la invasión que finalmente vino en 1511 cuando Velásquez finalmente llego a Cuba. Hatuey empleo la guerrilla para luchar en contra de los españoles. Luego de algunas victorias, los Españoles pudieron finalmente derrotarlo y capturarlo.
Hatuey, fue condenado a morir en la hoguera por los Españoles. Un sacerdote le pregunto si aceptaría a Jesús para entonces poder ir al cielo (y posiblemente ser ejecutado de otra forma que no fuera la Hoguera), ante eso Hatuey pregunto si había Españoles en el cielo, a lo que el sacerdote contesto que si y muchos, a esto Hatuey le contesto que el no quería saber nada de un Dios que permitía que seres tan crueles perpetuaran crímenes en su nombre.
Hatuey fue quemado en la hoguera.
La tradición dice que Hatuey fue quemado cerca de la ciudad que en el futuro se llamaría Bayamo cerca de en donde en 1868 ocurrió el Grito de Yara que lanzo la Primera Guerra de Independencia de Cuba.
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