6 jul 2009

BREVE BIOGRAFÍA DE DON JOSÉ DE SAN MARTÍN

Breve biografía de don José de San Martín
(Una biografía más breve aquí)

Don José de San Martín Matorras nació en Yapeyú, al norte del Virreinato del Río de la Plata, el 25 de febrero de 1778. Sus padres fueron los españoles don Juan de San Martín y doña Gregoria Matorras.

Cuando tenía 7 años fue llevado a Buenos Aires, y dos años después a España. Desde muy joven siguió estudios militares, llegando a combatir en guerras contra moros, franceses y portugueses.

Cuando en 1808 el ejército napoleónico invadió España, San Martín destacó en la gran batalla de Bailén, y siguió luchando hasta que en 1812 decidió embarcarse rumbo a Londres, y casi de inmediato viajó a Buenos Aires para servir a la causa de la independencia americana.

Al llegar a su patria natal se casó con la joven Remedios de Encalada, con quien tuvo su única hija, Mercedes. En 1813, junto a su regimiento "Granaderos a Caballo" tuvo una decisiva participación en la batalla de San Lorenzo, que aseguró la independencia de Argentina. En 1814 se instaló en Mendoza, aquí organizó el Ejército de los Andes, con el cual cruzó la Cordillera y logró la independencia de Chile con la victoria de Maipú, en 1818.

En setiembre de 1820 llegó al Perú, al mando de 4500 hombres, y a comienzos de julio de 1821 logró ingresar a Lima, proclamando la Independencia del Perú el día 28. Se quedó gobernando con el título de Protector hasta setiembre de 1822, pero no pudo derrotar definitivamente a las fuerzas del virrey La Serna. Se retiró para dejarle el camino libre a Simón Bolívar.

Llegó a Buenos Aires en 1823, encontrando que su esposa acababa de morir. Al año siguiente, junto a su hija, enrumbó a Europa. Pasó por Escocia, Bélgica, y finalmente se instaló en Francia. Siempre se mantuvo atento a la situación política de América Latina, especialmente de Argentina, Chile y Perú, hasta que en 1850 falleció en Boulogne-sur-Mer, a la edad de 72 años.

También tenemos:

4 jul 2009

LA MUERTE DE QUIZU YUPANQUI

Los guerreros cusqueños atacarón Lima los primeros días de setiembre de 1536. Dibujo: Miguel Ángel Yzaguirre

La muerte de Quizu Yupanqui

Centenares se ahogaron en el río, miles murieron en las primeras horas del violentísimo choque. La lucha cuerpo a cuerpo fue sanguinaria. Los flechazos y lanzadas de los atacantes resbalaban sobre los cascos y corazas de los españoles, pero arrasaban con sus indios auxiliares.

Desde el barrio de Santa Ana -actual Barrios Altos- Quizu Yupanqui y los rebeldes avanzaron lentamente, cuadra por cuadra, combatiendo sin temor contra los mortíferos pelotones de caballería. Por el actual jirón Junín, el general cusqueño avanzaba montado en una litera y esgrimiendo una lanza.

Los escuadrones incas de la vanguardia peleaban con ferocidad y destreza con sus porras y lanzas, pero eran diezmados por los infantes y caballeros que los herían y mataban sin piedad alguna. En todas las calles cercanas a la Plaza de Armas se luchaba sin descanso, con ferocidad y rabia por ambos lados. El fuego y hierro de los españoles arrasaban con muchos aucarunas. Los escuadrones de caballería hacían demasiado daño en los guerreros indígenas, que no dejaban de pelear con ánimo invencible.

Indígenas y españoles combatieron con ferocidad y arrojo. Dibujo: Miguel Ángel Yzaguirre.

La batalla era más cruel y feroz que nunca, y Quizu Yupanqui luchaba a pocos metros de la casa de Pizarro, cuando un escuadrón de 60 jinetes arremetió contra el batallón que lo rodeaba. En esta violentísima embestida murieron muchos nobles capitanes rebeldes. En ese decisivo momento uno de los caballeros llamado Pedro Martín de Sicilia se acercó temerariamente al general incaico y le incrustó su lanza en el pecho, haciéndole caer sobre los demás guerreros que yacían desangrados.

La muerte del gran apuquispay fue un golpe demasiado duro para los atacantes, y llenó de júbilo a los españoles. La irreparable pérdida hizo que las tropas rebeldes se replegaran hacia el cerro San Cristóbal. Cuando curaban sus herídas y reponían fuerzas para una segunda ofensiva, se enteraron de la llegada de centenares de refuerzos cristianos junto a un ejército de indomables chachapoyas para la defensa de Lima.

Los capitanes cusqueños Illa Túpac, Puyu Vilca, Paucar Waman y Yamki Yupanqui acordaron la retirada rumbo a la sierra central, por las rutas de Canta y Huarochirí. En las alturas andinas también se cubrirán de gloria, como Quizu Yupanqui.


3 jul 2009

LA BATALLA DE LIMA (1536)

El apuquispay Quizu Yupanqui. Dibujo: Anónimo (Municipalidad de Lima).

La batalla de Lima (1536)

Dispuestos a matar a todos los cristianos o morir en el intento, los miles de aucarunas salieron de las faldas del cerro San Cristóbal divididos en tres frentes: el centro con Quizu Yupanqui, el norte con Illa Túpac y el sur con Puyu Vilca.

En Lima Francisco Pizarro ubicó a sus hombres en puntos estratégicos, rodeados con miles de indios amigos, entre quienes destacaban los yungas, los huancas y los huaylas. Además, confiaba en la inminente llegada de refuerzos hispanos y de tropas de indios chachapoyas, feroces enemigos de los incas.

Cuando empezó la lucha ambas fuerzas estaban separadas solo por el río Rímac. Durante 5 días los rebeldes arrojaron una multitud de flechas y piedras sobre los españoles que se guarecían en tapiales de adobe especialmente construidos para su defensa. Los cristianos respondieron con muchos tiros de arcabuz y sus aliados con una lluvia de flechazos. La caballería se mantuvo a la espectativa de una posible incursión de los atacantes.

Al sexto día Quizu Yupanqui decidió el ataque final sobre Lima. Antes de cruzar el río se dirigió a sus tropas:

- Yo quiero entrar hoy en el pueblo y matar a todos los españoles. Tomaremos a sus mujeres y nos casaremos con ellas. Los que fueran conmigo irán bajo esta condición: si yo muriese mueran todos, y si yo huyere huyan todos.

Todos estaban decididos, y con un aterrador griterío empezaron a vadear el río, bajo el fuego y las flechas del enemigo. Continúa aquí >>