20 nov 2007

PERÚ RECUPERÓ FRAGMENTO DEL HUÁSCAR

Una valiosa reliquia del Monitor Huáscar, obtenida por el escultor peruano Heber Huamán en Chile, será exhibida pronto en el Museo Naval del Callao. La pieza pertenece al espolón de proa del histórico buque donde murió luchando por la Patria don Miguel Grau Seminario. El diario La República publicó hoy la noticia y las fotos que reproducimos a continuación.

Recuperamos un fragmento del Huáscar

Escultor cusqueño Heber Huamán será premiado por la Marina de Guerra por su valioso aporte a la cultura y a la historia. Fue él quien trajo de Chile la pieza de metal. Desde Cusco, cuenta la aventura que antecedió a su loable gesto. (Pedro Escribano. Enviado especial)

En marzo de 2003, rumbo al Valle del Urubamba, nos los contó. No le creímos. Era imposible que un trozo del casco del Monitor Huáscar estuviera en Cusco. El escultor cusqueño Heber Huamán Altamirano insistía en que sí, que lo había "rescatado" en Chile, y que lo tenía en casa. Guardó el secreto durante trece años en cumplimiento de una promesa, pues quien se lo entregó le pidió no decir una palabra hasta dejar su país.

Desde 2003, año en que dimos noticia de este hallazgo (La República, 24 de marzo), mucha agua ha corrido bajo el puente. Heber Huamán ha donado su "rescate" al Museo Naval y los especialistas de esta institución han comprobado que el pedazo de metal es auténtico. Y no solo eso, Huamán Altamirano será condecorado y el fragmento del Huáscar estará instalado dentro una urna especial, en el Museo Naval. Seguir leyendo


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18 nov 2007

LOS BAÑOS DEL INCA

En este hermoso lugar descansaba el Inca Atahualpa cuando los españoles llegaron a Cajamarca el 15 de noviembre de 1532.

16 nov 2007

LA BATALLA DE SAN FRANCISCO

La batalla de San Francisco

Durante la Guerra con Chile, el 19 de noviembre de 1879 se produjo esta batalla en el cerro de Dolores o San Francisco. En las partes altas se habían apostado las tropas chilenas provenientes de Pisagua. Contaban con una excelente artillería y tenían a sus 7000 soldados descansados y con buenas provisiones. Las fuerzas aliadas, encabezadas por el general Juan Buendía, llegaron desde Iquique ese mismo día, después de una dura marcha a través del desierto. Contábamos con 8000 hombres, y esperábamos el refuerzo de 3000 soldados más que debía traer Hilarión Daza, el que nunca llegó con esta ayuda.

Buendía ordenó acampar en la llanura para recuperar fuerzas y asaltar las posiciones chilenas al día siguiente, pero inesperadamente el batallón boliviano Illimani comenzó a disparar y se extendió un ataque desordenado donde muchos soldados peruanos murieron al intentar ascender a los cerros bajo una lluvia de fuego de la artillería enemiga. El héroe de la infausta jornada fue el cusqueño Ladislao Espinar. Este coronel, con un puñado de indómitos compatriotas del batallón Zepita, llegó a tomar algunos cañones chilenos luchando en las alturas del cerro hasta que murió por una bala de revolver que le atravesó la frente.

Al llegar la noche nuestras tropas se retiraron a Tarapacá, sin ser perseguidos por los chilenos que temían un sorpresivo ataque si descendían de sus excelentes posiciones.