26 oct 2007

NUEVOS HALLAZGOS EN CARAL

Vista de la Ciudad Sagrada de Caral, en el valle de Supe. Foto: Flickr
Vía Perú 21:

Hallan huellas de pies y manos en plaza de Caral

La historia del Perú se sigue escribiendo paso a paso en Caral. Es que, mientras los arqueólogos de ese recinto descubrían, con sus aspersores de aire y con sus pinceles, una nueva plaza circular denominada TinkuyMituKancha, también encontraban un conjunto de huellas de pies y de manos de unos cinco mil años que van en distintas direcciones, como si los protagonistas hubieran estado danzando.

Según el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, el lugar del hallazgo -ubicado entre la Pirámide Mayor y la Pirámide de la Cantera- se presta para recoger huellas del pasado porque se trata de una veta de arcilla donde hace más de 5,000 años se desarrollaban rituales asociados a distintas actividades diarias, donde intervenían el baile y la incineración de objetos.

Es preciso indicar que esta práctica continúa en diversos lugares del país, como en el Callejón de Conchucos (Áncash), donde los trabajos comunales van acompañados de música, danzas y celebraciones.
Se informó que la nueva plaza desenterrada en el Complejo Arqueológico Caral tiene 16 metros de diámetro y se encuentra cercada por un muro de 1.30 metros de altura.

Los investigadores revelaron que en su edificación se utilizó grandes bloques de piedra labrada que estaban unidos con argamasa.

DESENTIERRAN INFANTE. Por otro lado, en la misma zona del descubrimiento de las huellas, los arqueólogos también hallaron los restos óseos de un niño de aproximadamente dos años, quien estaba cubierto de cuentas cilíndricas de material orgánico y de ofrenda de textiles quemadas.

Los entierros de niños debajo de algunos muros, plazas y viviendas de este lugar milenario obedecían a la creencia de que la ofrenda humana de un pequeño aseguraría la perpetuidad del edificio levantado. En ellos se combinaron los conocimientos de las matemáticas, la geometría, la astronomía, la ingeniería y la religión.

19 oct 2007

DÍA DE LA CANCIÓN CRIOLLA

El 31 de octubre de 1944 quedó oficializado el Día de la Canción Criolla, fue por un decreto del presidente Manuel Prado Ugarteche. Eran los tiempos de "la Lima de antaño", la que pronto se transformaría por la gran migración andina. El criollismo mantiene su propia identidad, la que se forjó en los barrios populares al son de la guitarra y el cajón; tocando y bailando marineras, festejos, tonderos, polcas y valses. Sus representantes históricos son Felipe Pinglo Alva (1899-1936) y Chabuca Granda (1920-1983) quienes compusieron bellas canciones admiradas en el Mundo . Como un pequeño homenaje a sus cultores difundimos un bello vídeo con la voz de Alicia Maguiña cantando el clásico "¡VIVA EL PERÚ Y SERENO!". Atentos a la letra y las imágenes.

14 oct 2007

LA CULTURA TIAHUANACO

La Portada del Sol en las ruinas de Tiahuanaco, Bolivia. Foto: Flickr

La cultura Tiahuanaco

Es una de las civilizaciones más importantes de América pre-hispánica. Se desarrolló en la meseta del Collao y su centro principal fue la ciudad sagrada de Taipicala, a 18 kilómetros al sureste del Lago Titicaca.

Fue una sociedad gobernada por una casta teocrático-militarista, la que dirigió un estado expansivo y colonizador en los Andes del Sur. Al concentrarse en una región de clima muy frío los tiahuanaquenses desarrollaron principalmente la agricultura de altura (papa, olluco, quinua) y la ganadería de camélidos (alpacas y llamas).



Además se empeñaron por fundar y controlar colonias enclavadas en diferentes pisos altitudinales. Este control de pisos ecológicos les permitía abastecerse de una variedad de recursos que en el altiplano no se podían producir. Es así que del piso Chala provenían las cosechas de algodón y muchos recursos marinos. Del piso Yunga obtenían abundantes frutales, de la Quechua variedades de papa y maíz, y de la Rupa Rupa, coca y madera.

Su dios principal fue Wiracocha o dios de la Varas, el mismo que fue representado en la famosa Portada del Sol. Esta es la pieza escultórica más destacada de Tiahuanaco. Otras muestras de su excelente tallado en la piedra son el monolito Bennet de 7. 3 metros de altura y el monolito Ponce de 3.5 metros.

En su capital, Taipicala, son célebres el Palacio de Kalasasaya, la pirámide de Akapana y el Templete semi subterréneo. En estas edificaciones se utilizaron grapas de cobre que mantenían las piedras labradas sólidamente unidas ante cualquier terremoto. Otras edificaciones menos conservadas son Quericala, Putuni y Pumapunco.

En sus grandes ceremonias religiosas utilizaban bellos vasos polícromados en forma de Kero y abundantes zahumadores llamados pebeteros.

Un avance notable de esta cultura es el uso del bronce, aleación de cobre y estaño, en la elaboración de diversos intrumentos para la élite.

Mención aparte merecen los waru waru o camellones, las famosas chacras elevadas con canales circundantes que protegían los cultivos de las inundaciones y de las heladas del Altiplano. También cultivaron en terrazas agrícolas llamadas andenes.

Según el etnohistoriador Waldemar Espinoza Soriano, cuando Tiahuanaco era asolado por las constantes sequías del siglo XII d.C. llegaron desde el sur miles de pastores seminómades que después de muchos guerras destruyeron Taipicala y se asentaron en toda la meseta del Collao. Se trataba de los aymaras que se dividieron en varios reinos como el Colla, el Lupaca y el Pacaje.