7 oct 2007

CAHUACHI, EL SANTUARIO MÁS GRANDE DEL MUNDO.

Cahuachi pertenece a la cultura Nazca y se ubica al sur de Ica.

Cahuachi no fue una ciudad, sino el centro ceremonial o santuario más grande del Mundo. Esto ha sido ratificado por el especialista italiano Guiseppe Orefici, quien descubrió que el santuario fue enterrado intencionalmente antes de ser abandonado.

Aquí tienen la noticia difundida ayer por La República: 

Arqueólogo italiano revela teorías sobre el templo nazca de Cahuachi

Se trata de Giuseppe Orefici. Estudioso viene investigando el sitio desde hace 25 años. Roma. EFE. El arqueólogo italiano Giuseppe Orefici ilustró las últimas teorías sobre el "misterio" de Cahuachi, el templo nazca más importante que se conoce en Perú y que se descubrió enterrado y sellado. "Se trata del templo ceremonial más grande del mundo, pues mide 24 kilómetros cuadrados, y en él se realizaban distintos tipos de rituales", explicó Orefici, director de las excavaciones arqueológicas, desde hace veinticinco años.

El arqueólogo señaló que hasta ahora no se había sabido interpretar por qué este templo se encontraba enterrado y sellado. Señaló que hay dos teorías. Una, que se produjo "como una forma de negación de la religión", debido a las catástrofes naturales que sufrió esta civilización. La otra explica que, al igual que se hacía en Egipto momificando a los faraones, lo enterraron "para que perdurase en el tiempo", señaló.

5 oct 2007

LOS "INDIOS" EN EL VIRREINATO DEL PERÚ

Durante el Virreinato del Perú los indígenas eran considerados vasallos del Rey de España y estaban agrupados en una casta denominada "República de Indios", con menores derechos que la llamada "República de Españoles". A su vez, los indígenas se dividían legalmente en "indios nobles" e "indios de cédula".

Los indios nobles eran los descendientes de la realeza y nobleza incaica, muchos de los cuales eran reconocidos por el régimen colonial como "caciques", un cargo que les obligaba a ayudar a los corregidores en la recaudación de los tributos y el reclutamiento de indios comunes para las mitas. Por este trabajo, los caciques eran exonerados de tributos y mitas y disfrutaban de algunos privilegios en los eventos políticos y sociales de su región.

Los indios de cédula eran los indios del pueblo, obligados a pagar tributos y cumplir con los trabajos forzados llamados mitas. Vivían en pueblos vigilados llamados reducciones. Su fuerza de trabajo era el principal sustento de la riqueza colonial e imperial.

Según sus ocupaciones los indios de cédula podían ser llamados:

- Indios mitayos: cuando están cumpliendo sus mitas (por ejemplo en las minas)
- Indio obrajero: cuando cumple sus mitas en los obrajes (talleres textiles).
- Indios de faltriquera: cuando se exoneran de las mitas previo pago.
- Indios yanacona: cuando trabaja como siervo en una hacienda.

LA QUINA PERUANA


La quina está presente en nuestro escudo nacional y era una de nuestras principales exportaciones a fines del Virreinato y comienzos de la República. De su corteza se extrae la quinina que fue la principal medicina contra la malaria a nivel mundial.

En la página Exordio.com encontramos el siguiente texto que confirma que la planta ya era utilizada por los hampis (médicos) del Tahuantinsuyo.

La quinina

"Durante cientos de años se utilizó la Quinina, producto de la corteza del árbol de la quina originario del Perú y utilizado desde antes del Imperio de los Incas para combatir los estados febriles. Los antiguos peruanos la utilizaron en su forma natural restregando o cubriendo la heridas con la corteza del tronco de la quina molida. En el Siglo XV, los españoles llevaron a Europa "la maravilla que curaba todas las enfermedades" y se utilizó desde entonces en ese continente, aunque en el Perú se empleaba ya desde hace miles de años.

Recién en 1820, es descubierto un método para extraer la quinina y la cinchonida que era otra droga proporcionada por el árbol. Desde ese año, se comenzaron a utilizar esas drogas en vez de la corteza propiamente dicha, tal cual se había estado haciendo desde tiempos inmemorables.

A partir de 1930 se desarrollaron las primeras drogas anti maláricas, aunque la quinina se siguió utilizando hasta la Segunda Guerra Mundial con ese propósito. La malaria llegó a tener niveles epidémicos entre las tropas aliadas en el Pacífico.

Actualmente se sigue utilizando para combatir la malaria, también en contra de los calambres musculares como sulfato de quinina (Circonyl de Pharma) y hasta en cosmetología".