EL COMBATE DE ANGAMOS
Un día como hoy, hace 127 años, se produjo el Combate de Angamos, uno de los episodios más dolorosos de la Guerra del Salitre (1879-1883). Como un pequeño homenaje a los bravos peruanos que cayeron en el Huascar luchando contra la poderosa escuadra chilena, reproducimos un relato tomado de Wikipedia. Si gustas puedes ver fotos actuales del histórico Monitor en la Bahía de Talcahuano haciendo click en Huáscar Museo.
Combate naval de Angamos (8 de octubre de 1879) La incapacidad de los mandos navales chilenos frente a las continuas incursiones del Huáscar al mando del capìtán de navío Miguel Grau Seminario, fueron motivo de protestas populares, interpelaciones en el congreso y la censura del gabinete ministerial. Todo ello se agudizó con la captura del transporte Rímac, luego de lo cual se produjeron renuncias de ministros y se efectuaron inevitables cambios en las jefaturas del ejército y la escuadra. Los conductores de la guerra, ante la imposibilidad de iniciar la campaña terrestre para invadir el sur peruano, determinaron que el hundimiento del Huáscar era prioritario e indispensable para llevar a cabo sus planes.
Una de las primeras medidas fue el relevo del contralmirante Juan Williams Rebolledo en el mando de la Escuadra chilena por el capitán de navío Galavarino Riveros, quien dispuso que sus buques fueran sometidos a reparaciones de calderas y carena para limpiar sus fondos y prepararse a dar caza al Huáscar. Para dicho propósito, elaboraron un plan para capturarlo, organizando a su escuadra en dos divisiones, la primera, integrada por el Almirante Blanco Encalada, la Covadonga y el Matías Cousiño, y la segunda, compuesta por el Almirante Cochrane, el Loa y la O'Higgins. La idea era tenderle un cerco al Huáscar, en el área comprendida entre Arica y Antofagasta.Continuando los acontecimientos, Grau recibió órdenes de zarpar con la Unión y el Rímac rumbo al sur, con la finalidad de hostigar los puertos chilenos entre Tocopilla y Coquimbo, en tanto que las dos divisiones chilenas habían partido hacia el norte en búsqueda del Huáscar llegando a Arica en la mañana del 5 de octubre, no hallando allí a su objetivo.
El Huáscar, mientras tanto, luego de dejar al Rímac en Iquique, arribó en compañía de la Unión a la caleta de Sarco. Ahí capturaron a la goleta Coquimbo, para posteriormente llegar al puerto del mismo nombre y proseguir hacia el sur, hasta la caleta de Tongoy, localidad cercana al importante puerto de Valparaíso. Cumplido el objetivo de esta expedición, Grau y sus naves iniciaron su retorno a aguas peruanas.
Mientras los barcos peruanos navegaban hacia el norte de regreso, ignoraban los movimientos de los buques chilenos. Las dos divisiones enemigas avanzaban desde diferentes direcciones, en posición abierta, dispuestas a cercar a su objetivo. Al amanecer del 8 de octubre de 1879, el Huáscar fue avistado por la primera división chilena, lo que obligó a Grau a virar hacia el suroeste para luego volver al norte, a la máxima velocidad posible tratando de dejar atrás a sus enemigos. Poco después, el Huáscar y la Unión se encontraron con la segunda división chilena frente a Punta Angamos. Al percatarse de que el Huáscar no podría evadir el combate por su escaso andar, la Unión, de mayor andar, a expresa orden del almirante, se abrió paso hacia el norte.Luego, a las 9:40 horas, siendo inevitable el encuentro, el monitor peruano afianzó su pabellón de combate disparando los cañones de la torre sobre el Almirante Cochrane a mil metros de distancia. Los artilleros del monitor eran ingleses, y su puntería no era del todo efectiva. La Covadonga y el Almirante Blanco Encalada en esos momentos se hallaban a una distancia de seis millas con dirección al Huáscar, mientras que la O'Higgins y el Loa se dirigían a cortar el paso a la Unión. El Almirante Cochrane no contestó inicialmente los disparos, sino que acortó distancias gracias a su mayor velocidad, estando a 500 m, una andanada del Monitor golpeó la banda del acorazado chileno haciéndolo bandearse por unos instantes, pero sin mayor daño y cuando estuvo a 200 m por babor del Huáscar, hizo sus primeros disparos, perforando el blindaje del casco y dañando el sistema de gobierno.
A las 10:55 el Almirante Cochrane y el Almirante Blanco Encalada suspendieron el cañoneo y al ver que el Huáscar pronto se iría a pique, enviaron una dotación armada en lanchas para tomarlo. Cuando los marinos chilenos ingresaron a bordo, el Huáscar ya tenía 1,20 m de agua y estaba a punto de hundirse por la popa. Revólver en mano, los oficiales chilenos ordenaron a los maquinistas cerrar las válvulas y posteriormente obligaron a los prisioneros a apagar los fuegos que consumían diversos sectores de la nave. La lucha había concluido, el Huáscar capturado, y el mar libre para iniciar la invasión del sur peruano.En este último episodio glorioso que se registraría a bordo del Huáscar, cada uno a bordo del monitor peruano cumplió con su deber, siguiendo el ejemplo de su comandante. Con el sacrificio de Grau, concluyó la vida de uno de los más ilustres peruanos de todos los tiempos. Todos los hechos de su vida estuvieron marcados por una conducta ejemplar, y su grandeza no solo estriba en el comportamiento heroico que mostró en las ocasiones en la que tuvo que defender a su patria, sino en la forma en que supo sobreponerse a las dificultades que el destino le puso en su camino. Como dijo el historiador peruano Jorge Basadre Grohmann: "Miguel Grau Seminario fue un hombre comprometido con su tiempo, con su país y sus valores. Fue honesto y leal con sus principios, defendió el orden constitucional y fue enemigo de las dictaduras. El héroe de Angamos siempre estuvo en la línea de afirmación de las normas morales y las tradiciones de la república. Honrado en el camarote y en la torre de mando, lo es también en el salón y en el hogar".
Fotos: Internet

5 Comentarios:
Buenas tardes Prof Arturo..lo felicito por su pagina web me parecio muy interestante y m fue de mucha utilidas ...Saludos... Stefy
bueno le habla brayan bueno me parece muy interesante lo k esta haciendo saludos al colegio mariscal andres avelino caceres
buenas tardes profesor lo felicito por su obra pues como marino me a hecho de gran utilidad para conocer mas de un gran heroe y sus azañas le deseo grandes exitos
Realmente ignoro si Uds. es realmente un profesor, pero eso da lo mismo para el caso en cuestión, es potestad de cada país o cada historiador, contar la historia según como le convenga, me gustaría preguntarle directamente si puede decirme si el poderoso Huáscar alguna vez se enfrento contra algún navío de sus condiciones, o solo se dedico a atacar sobre seguro a barcos de madera, transporte y sin armamento; me gustaría preguntarle si el gran marino Miguel Grau, alguna vez ataco directamente a un barco igualmente poderoso como el Huscar, yo le respondo NUNCA lo hizo, solo ataco a barcos en desventaja evidente, y al enfrentarse solo contra el acorazado Cochran, fue vencido en menos de 2 horas de combate, ¿a eso le llaman ser un buen marino?
Hola Ganzalo. Grau tenía orden del gobierno peruano de no arriesgar al Huáscar en desventaja, salvo que el combate sea ineludible. En Angamos cumplió su deber con honor.
Publicar un comentario en la entrada
<< VER PÁGINA PRINCIPAL