23 oct 2009

TÚPAC AMARU II CONTRA LAS MITAS MINERAS

José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II.
Imagen: Clickeclick (Deviantart).


Túpac Amaru II contra las mitas mineras

En 1777, José Gabriel Condorcanqui estuvo algunos meses en Lima defendiendo sus derechos de descendiente de Túpac Amaru I, que eran reclamados por la familia cusqueña Betancur. Por su biógrafo Carlos Daniel Valcárcel sabemos que se alojó en una casa de la cuadra 5 de jirón Huallaga, frente al Monasterio de la Concepción.

Túpac Amaru II aprovechó este viaje para gestionar ante las autoridades de Lima la exoneración de la mita minera para sus paisanos del corregimiento de Canas y Canchis (Tinta, Cusco). Desde tiempos del virrey Francisco de Toledo los indios de 18 a 50 años eran obligados a trabajar por turnos en las lejanas minas de Potosí, en el Alto Perú (atual Bolivia). Padecían cruel explotación, enfermedades y muerte.

Como parte de sus gestiones el cacique le escribió al recién llegado visitador Antonio de Areche, con la esperanza de obtener alivio para sus hermanos cusqueños. De la carta de diciembre de 1777 elegí tres fragmentos elocuentes:

1. "La distancia es un inconveniente gravísimo. Más de doscientas leguas de jornada de ida y otras tantas de vuelta ocupan gravemente la consideración de lástima".

2. "Despídense, o para morir o para no volver más a su patria, venden sus chozas y sus muebles ... cargan con sus mujeres y con sus hijos ... así entran en un camino de más de doscientas leguas de asperezas, de ríos, de cordillera y de puna".

3. "Los dueños quieren indios mitayos porque los tratan más como esclavos, porque los hacen trabajar excesivamente al rigor del castigo y porque les pagan menos".

Lamentablemente, ni el visitador Areche ni el virrey Jauregui ni la Real Audiencia hicieron algo para abolir estos trabajos forzados que, según Túpac Amaru II, ocasionaban que "los indios se mueran y las provincias se aniquilen". Continúa aquí >>




22 oct 2009

TÚPAC AMARU II CONTRA LOS REPARTOS MERCANTILES

Túpac Amaru II. Dibujo: Manuel Adrianzen (Artelista).

Túpac Amaru contra los repartos mercantiles

Uno de los golpes más duros que sufrieron los indígenas peruanos en el siglo XVIII fue la legalización de los "repartos mercantiles". Ocurrió en 1756, durante el reinado de Fernando VI y el gobierno del virrey Conde de Superunda. Esto le permitió a los corregidores llevar todo tipo de mercancías a sus provincias para venderlas con precios abusivos a los indígenas y caciques que estaban bajo su autoridad. Los indios eran obligados a comprar, incluso productos que no necesitaban.

El historiador John Rowe afirma que antes de la rebelión de José Gabriel Condorcanqui hubo "docenas de casos de asesinatos de corregidores, generalmente motivados por repartos excesivos".

Algo muy interesante es leer el testimonio de Túpac Amaru II sobre "este maldito y viciado reparto":

"De suerte que los géneros de Castilla se han cogido por montón, y lo más ordinario, que están a dos o tres pesos, nos amontonan con violencia por diez o doce pesos: el cuchillo de marca menor, que cuesta un real, nos dan por un peso, la libre de fierro ruin a peso, la bayeta de la tierra de cualquier color que sea, no pasa de dos reales y ellos nos la dan a peso. Fuera de esto nos botan alfileres, agujas de Cambray, polvos azules, anteojos, estampitas, y otras ridiculeses como estas. A los que somos algo acomodados, nos botan fondos, terciopelos, medias de seda, encajes, hebillas, ruán en lugar de olanes y cambrayes, como nosotros los indios usáramos estas modas españolas, y luego en unos precios exorbitantes, que cuando llevamos a vender, no volvemos a recoger la veinte parte de lo que hemos de pagar al fin."

Estas líneas las escribió Túpac Amaru II al visitador Antonio de Areche el 5 de marzo de 1781, y nos confirman que el sistema de "repartos mercantiles" fue una de las principales causas de la Gran Rebelión de 1780. Continúa aquí >>




21 oct 2009

DESCUBREN 17 ESTATUAS EN CHAN CHAN

Las estatuas tienen 60 centímetros de altura. Fotos: Renzo Guerrero de Luna.

Chan Chan fue la capital del antiguo reino Chimú (1000 d.C.-1470 d.C). Se ubica en Trujillo, en la costa norte del Perú. El arqueólogo Cristóbal Campana anunció el descubrimiento de 17 estatuas antropomorfas de madera en el palacio del palacio Ñain An, uno de los últimos en ser construidos en la ciudad de barro más grande de América.





Los personajes tallados representan hombres sosteniendo caracoles y mujeres con conchas spondylus. Las investigaciones sobre las funciones de los ídolos dentro del universo mágico chimú recién comienzan, pero se sospecha que fueron importantes en los ritos funerarios de los grandes monarcas herederos de Tacaynamo, fundador de Chan Chan. Las fotos y la infografía de este post fueron publicadas ayer, con un informe de Renzo Guerrero en la edición impresa de "El Comercio".