27 jun 2006

"ESPAÑOLES MALOS, INDÍGENAS BUENOS"

Por Arturo Gómez

"Los españoles nos conquistaron".
"Los españoles eran ignorantes y delincuentes, eran la escoria de Europa".
"Se burlan de nosotros porque nos conquistó un criador de chanchos".


Estas son algunas frases que tienen arraigadas en la mente la mayor parte de los jóvenes que terminan la "educación" secundaria en nuestro país. Incluso, son "verdades" generalizadas entre muchos peruanos de nivel profesional. Hasta cuándo.

En estas líneas quiero compartir algunas ideas que espero motiven sus reflexiones y comentarios. En primer lugar, los españoles no nos conquistaron a los peruanos, sino a los indígenas del Tahuantinsuyo. Nosotros somos descendientes de los indígenas, pero también de "esos" españoles conquistadores. Nuestro amado Perú y los peruanos no existiríamos sino hubieran llegado los hispanos. Mal se hace al lamentar la llegada de las huestes pizarristas, pues ese hecho posibilitó el nacimiento -muy doloroso, por cierto- de nuestro Perú.

Para revalorar nuestra ascendencia andina, no es necesario esforzarse en denigrar a nuestros antepasados ibéricos. Nuestro país es en esencia multiétnico y pluricultural. Reivindicar la peruanidad pasa por valorar la cultura indígena, mestiza y también la hispánica, sin excluir sus otros componentes.

En la enseñanza de historia peruana hay mucho de prejuicio y poco de objetividad, prima la emoción sobre la serenidad, es por eso que la mayor parte de estudiantes egresa idealizando al Tahuantinsuyo, al cual investigaron poco o nada. Se cree que en el incanato reinaba la justicia, la igualdad y la paz social. Y no fue así. Por ejemplo, así como en España del siglo XVI, en el Imperio Incaico solo las élites tenían acceso a la educación oficial. En los yachayhuasis se impartía educación exclusiva para la nobleza cusqueña y regional; los runacunas debían ser pastores, agricultores o artesanos sin acceder a mayor preparación o a los cargos importantes en el Estado.

Así como los españoles cometieron crueldades en sus guerras de conquista, los incas arrasaron violentamente muchas aldeas chancas, collas, huancas y chimús -entre otras etnias- cuando no se sometían a sus designios imperialistas. Aunque no se quiera recordar, en gran parte las maravillas en arquitectura y orfebrería del Cusco provenian de la fuerza de trabajo y el botín proveniente de los pueblos conquistados.

Achacar todos los males y vicios a los españoles, y para los indígenas recordar solo las virtudes, es deformar peligrosamente nuestra historia. Es faltar a la verdad y caer en el facilismo maniqueista. Analizar los hechos en su contexto, explicar sus reales causas y reflexionar desde diferentes ángulos son condiciones necesarias para forjar la tan anhelada identidad de nación que aún nos falta.

Finalmente, me pregunto si es positivo denigrar a Francisco Pizarro por haber sido en su niñez y juventud "un pastor de chanchos". El historiador Antonio del Busto, niega esta versión de la biografía del Adelantado y Gobernador. En todo caso pregunto: ¿Es vergonzante haber trabajado como pastor en el campo?. ¿Es indigno ser campesino y ganarse la vida en las duras faenas del pastoreo?. Curiosamente, muchos "indigenistas" denotan menosprecio a los pastores pobres, con la mentalidad de los más orgullosos aristócratas de la etapa colonial.

Tengamos más cuidado al relatar y explicar nuestro pasado. Hagámoslo con serenidad y objetividad. Reivindiquemos ante el mundo nuestro origen indígena, pero también el ingrediente hispano-latino, al cual hay que estudiar y reconocer sus importantes logros y aportes culturales. También nos podemos sentir orgullosos de ellos. De otra manera las nuevas generaciones seguirán repitiendo que "mejor nos hubieran conquistado los ingleses" (sic), lo que equivale a decir: ojalá no existieran los peruanos.

16 jun 2006

AUTORES DEL HIMNO NACIONAL DEL PERÚ

José Bernardo Alcedo.
Los autores del Himno Nacional del Perú original fueron: 

- Autor de la música: José Bernardo Alcedo (biografía corta)
- Autor de la letra: José de la Torre Ugarte (biografía corta)
- Su primera cantante: Rosa Merino (biografía corta)


* Mira aquí las imágenes de los tres personajes.
* Lee la historia resumida del Himno Nacional del Perú aquí

13 jun 2006

ALAN GARCÍA Y NICOLÁS DE PIÉROLA

El último sábado, Alan García Pérez declaró a The Washington Post: "Nosotros tuvimos un presidente llamado Nicolás de Piérola, que realizó un primer gobierno desastroso justo en medio de una terrible guerra con Chile, y debió huir del país. Pero 20 años después regresó y encabezó el que se ha reconocido como uno de los mejores gobiernos de nuestra historia. Espero que el de Alan García sea recordado como el segundo gobierno de Piérola." (La República: 11-06-2006)

Antes de la primera vuelta, un colega simpatizante del APRA me había advertido las semejanzas entre García y Piérola. Recuerdo que nos anunció su voto por el líder aprista confiando en que sea un "nuevo Piérola" que tuvo un "malísimo primer gobierno" (1879-1881) y "se reivindicó en su segunda oportunidad" (1895-1899).

En verdad el parangón es inevitable. Ambos presidentes iniciaron su primer gobierno en un contexto de déficit fiscal, agobiante deuda externa y en medio de infaustas guerras que desangraron y empobrecieron aún más al país: Piérola, durante la guerra con Chile; García, en la guerra contra Sendero Luminoso y el MRTA. Asimismo, ambos jefes de estado empeoraron la situación con sus políticas personalistas y errados manejos económicos.

Ahora, si bien es cierto que el segundo mandato de Piérola se caracterizó por una bonanza económica y la estabilidad política, esto no es gran mérito suyo ni de su Partido Demócrata. El caudillo arequipeño inició su segundo gobierno cuando la exportación de materias primas se diversificó (caucho, cobre, petróleo, azúcar, algodón y lana), y se multiplicó con altísimos precios en el mercado internacional. Este auge favoreció en realidad a una renovada oligarquía peruana asociada al gran capital financiero inglés. Piérola hizo poco a favor de los sectores popuares, incluso varias de sus medidas (el Estanco de la Sal, por ejemplo) provocaron diversas rebeliones en la sierra sur del país (sobretodo en Ayacucho) . Una vez más el crecimiento macroeconómico del país solo favoreció al Perú oficial, postergándose las esperanzas del Perú real. Los historiadores consideran al segundo periodo pierolista como el inicio de la República Aristocrática u Oligárquica, que caracterizó las primeras décadas del siglo XX.

El señor García Pérez debe repasar mejor nuestra historia. Cree que el segundo gobierno pierolista es "uno de los mejores de la historia", pero esto fue así solo para la oligarquía agroexportadora, la burguesía limeña, el capital imperialista y el gamonalismo serrano: el Perú oficial. No para las grandes mayorías populares (comunidades indígenas, yanaconas y proletariado urbano y rural), a las que Piérola decepcionó en sus dos gobiernos.

García sabe de la responsabilidad histórica que tiene ante el país. Recibe el país con cifras macroeconómicas positivas, alentadas por el despegue exportador. Su régimen debe impulsar el desarrollo socio económico y cultural de la clase media y los pobres del Perú; no solo de los grupos de poder, como en el segundo gobierno de Piérola. Que después de García no venga una nueva República Aristocrática, sino una república cada vez más democrática. Si él y su partido contribuyen a ello, entonces sí podrán reclamar el "perfume perenne de la historia".

10 jun 2006

FRANCISCO BOLOGNESI: ¿héroe derrotado y egoista?

Por Arturo Gómez

Desde 1998, en que incursioné en la enseñanza preuniversitaria comenzé a escuchar, en tertulias con diferentes colegas, algunas versiones supuestamente críticas sobre diversos personajes y episodios de nuestra historia como país.

La última vez fue el martes pasado, en que en una reunión de plana (profesores del mismo curso de una institución) un joven colega y amigo relató la exposición que hizo con motivo del Día de la Bandera ante los alumnos y directivos de un colegio donde enseña. Habló de lo absurdo que es homenajear a Francisco Bolognesi porque era un "héroe derrotado" y que solo habría que recordar a los héroes que nos han dado victorias. Además, mencionaba que el héroe de Arica era un ejemplo de que solo se valora a los blancos, criollos o extranjeros, y no a los héroes indígenas, cholos o afroperuanos. Otro punto abordado es el hecho de que Bolognesi defendió solo sus intereses, porque supuestamente tenía propiedades salitreras en Tarapáca y Arica.

Debo anotar que estos tres cuestionamientos -héroe derrotado, blanco y egoista- también son utilizados para denigrar a Miguel Grau y Alfonso Ugarte, al parecer desde la década del setenta, cuando el gobierno militar promovió la reivindicación de lo andino y autóctono, con fines de propaganda supuestamente revolucionaria. El discurso seudo indigenista fue llevado a las aulas y academias por docentes de izquierda que creyeron que se debía atacar a los "héroes de la oligarquía criolla" para rescatar del olvido lo indígena y mestizo. En los ochenta y noventa esta visión se generalizó, convirtiéndose en parte de un libreto ideologizado sin mayor fundamento.

Aquel día, en plana, no pudimos conversar más sobre el tema, pero le prometí a mi buen amigo escribir sobre el asunto. Con el ánimo de generar un espacio público de discusión y aprendizaje, expondré algunos datos, preguntas y opiniones sobre el tema.


En primer lugar no podemos etiquetar a Bolognesi como un hombre derrotado. En su hoja de vida se encuentran muchas victorias militares y morales. Nuestro personaje ingresó al ejército voluntariamente en 1853 cuando el Perú estuvo a punto de entrar en guerra con Bolivia. Combatió en la Revolución Liberal de Ramón Castilla y estuvo entre los vencedores de la batalla de la Palma que derrocó al corrupto régimen del general Echenique. Defendió la Constitución Liberal de 1856 luchando en Arequipa contra el rebelde general conservador Manuel Ignacio de Vivanco. En 1858 defendió la soberanía nacional acompañando a Ramón Castilla en el conflicto con Ecuador. Al producirse la agresión española de 1865, el presidente Juan Antonio Pezet le confió la misión de adquirir cañones en Europa, los mismos que contribuyeron a la defensa del Callao en el combate del 2 de mayo de 1866. Al estallar la guerra con Chile se le confió el mando de la II División del Sur y tuvo destacada participación en las batallas de San Francisco y Tarapacá. Luego se le encargó la comandancia general de Arica, cumpliendo esa misión murió luchando aquel 7 de junio de 1880. ¿Es Bolognesi un símbolo de la derrota? ¿Mérece su memoria el escarnio y la calumnia? ¿Qué tenga antepasados italianos y españoles lo menoscaba como peruano?.

Por otra parte, hasta donde sé, Bolognesi no tenía yacimientos ni oficinas salitreras en el sur del país. Decir que solo peleó para defender sus negocios es un fácil infundio sin ninguna prueba. En todo caso pedimos a quienes conocen bibliografía o documentación sobre los "negocios salitreros" del Héroe de Arica, tenga a bien referirlos en los comentarios. Pienso que en este dato se ha confundido a Francisco Bolognesi con Alfonso Ugarte, quien sí era exportador de nitratos en Iquique. Sin embargo me pregunto: ¿ser comerciante y exportador es un demérito que inhabilite a un peruano para luchar contra el invasor chileno?.

En verdad circula en nuestras instituciones educativas y ambiente cultural mucha "leyenda negra" contra diversos símbolos de la resistencia peruana. La mayor parte de los infundios tienen su origen en el país del sur, y son tomados "de oídas" y difundidas en nuestro propio país, disfrazándose de visión crítica que sorprende a los estudiantes poco informados.

4 jun 2006

HUMALA Y GARCÍA: USANDO LA HISTORIA, PERO SOLO LO QUE CONVIENE.

Por Arturo Gómez

Durante su campaña electoral, el candidato Ollanta Humala, para atacar al partido oponente, repitió en varias oportunidades que "el APRA cometió el único magnicidio de la historia del Perú", refiriéndose al asesinato del presidente Sánchez Cerro en 1933. Al parecer el nacionalista no estudió bien la historia nacional o solo recuerda lo que le conviene. Lo cierto es que en nuestra vida republicana hubo dos magnicidios más.

En 1872 el sargento Narciso Najar disparó y mató al presidente constitucional José Balta, por orden de los hermanos Gutierrez, unos caudillos golpistas que fueron rechazados y ajusticiados por los limeños pocas horas después de su crimen. Seis años después, otro militar, Melchor Montoya, asesinó a balazos a Manuel Pardo y Lavalle, presidente del Perú entre 1872 y 1876, y presidente del Senado al momento de su muerte.

Por otro lado, Alan García en su mitin de cierre de campaña mencionó que los hermanos Tomás, Silvestre, Marcelino y Marceliano Gutierrez, golpistas de 1872, terminaron colgados de las torres de la Catedral de Lima. Sin embargo, hay que precisar que Marcelino Gutierrez logró salvarse de la furia popular, y que solo Tomás y Silvestre fueron colgados. En el mismo discurso, el candidato aprista recordó que Miguel Grau se opuso a los hermanos rebeldes dando ejemplo de civismo democrático, pero olvidó que el mismo marino secundó la sublevación del general Manuel Ignacio de Vivanco contra el gobierno constitucional de Ramón Castilla.

Cómo siempre, los políticos sesgando o manipulando la historia según sus intereses; sin embargo, es sorprendente que en los medios de comunicación ningún periodista haya hecho las aclaraciones del caso.

Un conocimiento objetivo de la historia del Perú y del mundo haría de los votantes, mejores ciudadanos: menos manipulables, más responsables. Lamentablemente, desde la década fujimorista, en las currículas de educación secundaria y superior se ha disminuido gravemente sus horas de estudio. En algunas universidades se ha llegado al extremo de eliminar cursos como Historia del Perú, Historia Universal, Geografía, Educación Cívica y Psicología en sus exámenes de admisión.

Urge revertir esta preocupante situación, no olvidemos que el desarrollo y progreso de un país se refleja también en el nivel cultural de sus habitantes y sus autoridades. Volveremos a este tema en una próxima oportunidad.